3×1: Carnaval, Miércoles de ceniza y Cuaresma

Por Sabrina Marino//

Una vez más vemos cómo lo cristiano y lo pagano se entrecruzan y, seas creyente o no, afectan directamente tu vida cotidiana como pasó hace unas semanas con el feriado “XXL” de carnaval, que hoy vamos a estar explicando brevemente.

Carnaval: se trata de una fiesta pagana previa al inicio de la cuaresma (entendamos por “fiesta pagana” una celebración cuyo origen no es cristiano, ni más ni menos) donde se festeja, por ejemplo, comiendo todas las raciones de alimentos, sobre todo carne roja, cuya ingesta estará prohibida durante los próximos cuarenta días. Vendría a ser como cuando se corta la luz durante más de 24 hs (algo frecuente en Buenos Aires) y no tenes más opción que comerte todo lo que estaba en el frezzer  para no tirarlo.

Miércoles de ceniza: finalizado el carnaval llega la cuaresma que se inaugura con esta celebración, cuya principal característica litúrgica  es la cruz  que se llevan dibujada los feligreses en la frente, realizada con las cenizas de los olivos quemados del año anterior. Si caminaste cerca de alguna iglesia ese día seguro viste pasar gente con la marca, no corras, en general son inofensivos.

Cuaresma: Pasado el carnaval, que para la mayoría de los mortales son simplemente un par de días más de ocio, para los cristianos llega este tiempo de oración, reflexión, ayuno y abstinencia. Preparación para la Semana Santa y la Pascua.

Clásicamente, a la Cuaresma, se la asocia con hacer grandes sacrificios vinculados a la alimentación o evitando actividades placenteras, pero en épocas de crisis como las que corren, donde la ingesta de carne y la recreación se ve ya de por si limitada a causa de la pérdida del poder adquisitivo  de los salarios ¿Cómo hacer sacrificios? Simple. Cabe traer a colación el consejo que daba San Juan Crisóstomo allá por el siglo IV o V:  “¿de que te sirve no comer carne, si devoras a tu hermano? ¡Si tú ayunas, que lo prueben tus obras! (…) Si ves a un hermano en necesidad, ten compasión de él. Si ves a un hermano siendo reconocido, no tengas envidia. Para que el ayuno sea verdadero no puede serlo solo de la boca, sino que se debe ayunar de los ojos, los oídos, los pies, las manos, y de todo el cuerpo, de todo lo interior y exterior.”

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