La expresión “al paso” es típica de la región. Es común encontrar en las calles, en las rutas, en las ciudades, en los pueblos, lugares para almorzar o cenar, mayormente parrillas, donde se sirve la comida de forma rápida y ágil, pero no por eso de menos calidad. No se encuentran en esos lugares muchas “estructuras” o “comodidades” elegantes de un restaurant sofisticado, sino que el ámbito, es más familiar, comunitario, cálido.

Como ejemplo podemos pensar las mesas de las parrillas “al paso”. Allí es común encontrar una “barra” donde se pueden sentar muchas personas a comer y rápidamente poder seguir camino. No son las mesas tradicionales, donde prima la comodidad y el tiempo, sino, por el contrario, es justamente el estar de paso o “al paso” lo que configura al comer en la barra como tal.

Otro caso podemos verlo en la comida. Los platos elaborados de restaurantes necesitan, para ser apreciados, de tiempo, de conocimiento erudito y, principalmente, de dinero para poder pagarlos. La comida “al paso”, en cambio, es más “accesible”, con un menú quizás más reducido y comidas más sencillas, pero ciertamente apetecibles y ricas para las mayorías.

Por último, no podemos dejar de resaltar el particular lugar de encuentro que son estas “barras al paso” donde la escasez de tiempo y espacio no impide el compartir, el estar-con el otro, ser-con los demás.

Ahora bien, volviendo al título, entendemos por “teología” el estudio o ciencia sobre Dios. Tanto la espiritualidad como las religiones siempre fueron muy importantes en la cultura y la vida de los pueblos. Las costumbres, los valores e incluso las leyes tienen como una de sus fuentes las creencias religiosas y la fe de las comunidades.

Concluyendo, los contenidos que compartiremos en esta web intentarán ser reflexiones de la realidad desde una perspectiva teológica, siguiendo la idea de “al paso”. Queremos pensar la realidad del día a día, de las cosas que “pasan” desde ese lugar de “la barra”, de espacio cotidiano y cercano. No reflexionamos desde espacios ya establecidos, sino desde ámbitos y métodos desestructurados aunque igualmente anclados en valores y convicciones que se toman como punto de partida.